Comunicado del Ejército Activista de Liberación Nacional


Édgar Velasco |


Guadalajara, Jalisco

 17 de noviembre de 2016

 

A los pueblos del mundo,

al pueblo de México,

al pueblo de Guadalajara,

a las y los ciudadanos libres congregadas y congregados en Casa Teodora

 

Hacemos del conocimiento público lo siguiente:

 

Durante años, no bastantes todavía pero sí muchos ya, la Unión de Activistas de Sofá, la Red de Transformadores del Mundo desde Facebook, el Sindicato de Firmadores de Peticiones en Change.org y la Milicia de Revolucionarios de Twitter, aglutinados todos en el Ejército Activista de Liberación Nacional, hemos sido objeto de burla y mofa, de muchas y diferentes maneras. Desde una cuestionable y autoconcedida superioridad moral, la gente y los medios masivos capitalistas de comunicación han menospreciado el alcance de nuestras victorias que, si bien hasta ahora brillan por su ausencia, sabemos que pronto llegarán para renovar el mundo y transformar a la sociedad desde abajo. Nos han vilipendiado en numerosas ocasiones y han hecho escarnio de nuestros esfuerzos —y del consumo de datos de nuestros dispositivos móviles.

Pero hemos decidido decir: “No más”. En una decisión colegiada —porque entendemos el poder como algo horizontal y no una imposición vertical—, hemos decidido pasar a la acción.

La primera medida que hemos tomado en asamblea es la de declarar enemigo público número uno de nuestra lucha al ciudadano Éric Uribares, quien recientemente ha publicado el volumen Las conspiraciones fallidas, un compilado de textos —ocho, para ser exactos y precisos— que no son otra cosa que una burla, una más, a nuestras luchas, a nuestras causas, a nuestros intereses.

Encuebiertos bajo la forma de cuentos —o relatos, díganles como quieran—, los textos de Uribares son verdaderos manifiestos cuyo objetivo es, queda claro desde el principio —vamos, queda claro desde el título del libro—, denostar las diferentes luchas que movilizan a las diferentes ciudadanas y ciudanos libres del mundo. El autor no deja títere con cabeza —o, más propiamente dicho, con capucha: se burla por igual de los anarcopamboleros que de las venerables integrantes del Grupo de Narradoras Octogenarias; deja ver como ñoños indefensos e ineptos a los recogefirmas de Greenpeace [está bien, esa se la concedemos] y hace una velada defensa —y precisamente por velada, doblemente vergonzosa— del actuar del policía novato que mató a una compañera de un tiro en medio de los ojos, haciendo pasar dicha acción como un accidente. Omitiremos, porque tampoco se trata de provocar un linchamiento público, la aparición del general Villa y de nuestro insignie Zapata en las páginas del volumen arriba referido.

Armados con una narrativa bien pulida y con un ritmo armónicamente calibrado, los cuentos de Éric Uribares son verdaderos disparos, finos dardos que se clavan en los ojos del lector que, sin otra escapatoria posible, se ve obligado a seguir leyendo un relato tras otro. Porque, por si fuera poco, el autor echa mano de una de las armas más letales concebidas por el hombre —y la mujer—: el humor. Hemos de reconocer, aunque nos duela el alma revolucionaria y libertaria, que nos hemos reído en más de una ocasión leyendo los relatos que Uribares ha pergeñado y que ahora aparecen compliados en este libro, gracias a la complicidad de Antonio Marts y sus secuaces de Editorial Paraíso Perdido, que desde ya ocupan los lugares dos y tres de nuestra lista negra. Por si todo lo anterior no fuera suficiente para dejar constancia de la perversidad del autor, y como prueba de que los textos de Uribares se alinean a una avanzada en nuestra contra —en contra de todos los activismos del mundo—, es necesario decir que el volumen en cuestión ha sido reconocido por el Instituto Sonorense de Cultura como ganador de los Juegos Trigales del Valle del Yaqui en 2015. El Estado, otra vez, ajusta su maquinaria para golpearnos.

Pero no lo lograrán.

No lo vamos a permitir.

Hacemos desde aquí un llamado para que se sumen, todas y todos ustedes, a nuestra lucha, que es su lucha —aunque no lo sepan. Los invitamos a sumarse a las medidas concretas y contundentes que nos ayudarán a plantar cara a esta ofensiva, hoy encarnada en Éric Uribares y plasmada en estas conspiraciones fallidas. Los invitamos a que, sin perder más tiempo, le den like a nuestra fanpage en Facebook, firmen nuestra nueva y contundente petición en Change.org y le den retuit al gif que, en breve, estaremos publicando en nuestra poderosa cuenta de Twitter —y que nos quedó más chingón que los que hace Pictoline. Recuerden que todo pueden hacerlo desde la comodidad de su sofá y usando la wifi del vecino —o de Casa Teodora, si nos pasan la contraseña antes de que Anonymus se las robe en nuestro nombre.

Es el tiempo de la dignidad rebelde, de construir una nueva nación por y para todas y todos, de fortalecer el poder de abajo y a la izquierda.

Por un mundo donde quepan muchos likes.

Nunca más un México sin retuits.

 

Comandancia General del Ejército Activista de Liberación Nacional

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