Por Marco Islas-Espinosa*

Si Abril Posas fuera un mago, sería una ilusionista, una de esas que distrae con un truco de la mano derecha para sorprendernos aún más con uno más fabuloso de la izquierda. Me explico: su primer libro “El triunfo de la memoria” es un ejercicio narrativo que parece girar en torno a un tema, pero es al mismo tiempo un ejercicio estilístico que oculta, en su desarrollo, el laboratorio narrativo de una autora que “debuta” ya madura.

La unidad temática del libro -la persistencia y vicisitudes de la memoria humana- se sostiene magníficamente durante todas las historias mientras que nos permite asomarnos a la naturaleza humana a través de distintos personajes, escenarios y atmósferas, que le dan al conjunto una sensación de mural. 

La variedad de los géneros visitados por Posas terminan componiendo un estilo único y fresco, que es ya la voz narrativa de Posas»

Por otra parte la variedad de los géneros visitados por Posas, del fantástico al costumbrista, pasando por la muy contemporánea voz de la narrativa del Yo, terminan componiendo un estilo único y fresco, que es ya la voz narrativa de Posas. Una voz cargada de la nostalgia de una generación (la de los 80’s) que nació con demasiados apéndices de la memoria y que es condenada, por las modas y la tecnología siempre cíclicas, a un ejercicio de memoria continuo, cuyos efectos Abril Posas delinea con humor y precisión.

Las historias reunidas en este volumen parecen decirnos qué la nostalgia es el campo de batalla entre la memoria y el dolor, dos entidades humanas que a veces son una sola, y no siempre, armónica criatura. Nos lo dicen, además, con magníficos one-liners que envidiaría cualquier escritor ganador del Emmy: “Si al nombrar algo lo hacemos presente, también debe funcionar para hacerlo desaparecer”, en Bitácora del olvido; “El infierno, se dijo, es todo lo que permanece estático, sin cambio, y se llena del polvo de los años mientras todo se desintegra. Excepto uno mismo”, en Estática; “«Los fantasmas», le confesó, «tienen una memoria muy extraña. Por eso los dejamos recuperarla a su propio ritmo»”, en Una promesa; o “Quizá necesite un golpe en la cabeza, pero la memoria es, siempre, la que triunfa”, en El triunfo de la memoria.

Mientras la autora nos guía por sus historias a través de un lenguaje accesible y absolutamente contemporáneo, ejercita su oficio de escritora»

En lugar de elegir el romántico papel del escritor como creador, como pequeño Dios de su universo, Posas escoge el papel del ingeniero, lo dice en alguna una entrevista… pero lo que nos dice El triunfo de la memoria es que un ingeniero, a diferencia de Dios, no deja nada al azar. Mientras la autora nos guía por sus historias a través de un lenguaje accesible y absolutamente contemporáneo, ejercita su oficio de escritora a la manera en la que una boxeadora profesional pelería con un rival mucho menor: no sólo aplicando lo que sabe, sino aventurando nuevos golpes y combinaciones. Ahí donde unos pondrían un final demoledor o uno efectista, Posas elige la ironía; donde otros harían una atmósfera enrarecida, ella elige lo familiar, lo cotidiano. Ese es otro truco que Posas realiza con la mano invisible, la que no vemos de esta prestidigitadora narrativa. 

Asómese a este volumen de cuentos, verá que a la par que se emociona, se sorprende, sonríe y se engancha con las historias, se asombrará de lo bien calibrado del oficio narrativo de una autora que debuta ya madura. Tal vez le parezca, como a mí, que Abril Posas hace posible en El triunfo de la memoria la dualidad que describía Wislawa Szymborska en el vero: “Todo es mío y nada me pertenece, nada pertenece a la memoria, todo es mío mientras lo contemplo”.

El Libro

Ya está disponible la segunda edición de El Triunfo de la memoria, en la colección Árbol Adentro, dedicada al cuento.
©Ed. Paraíso Perdido

El triunfo de la memoria.

Editorial Paraíso Perdido. Colección Árbol Adentro, 128 páginas.

Se consigue en: Librería Paraíso Perdido, Impronta Casa Editora y librerías independientes. 

La Autora

Posas ha sido periodista, copy writer y traductora. Su primer novela está próxima a aparecer.
Foto: ©Ed. Paraíso Perdido

Abril Posas (Guadalajara, 1982).

Estudió Letras Hispánicas en la UdeG. Ha sido becaria de la f,l,m., reportera, bartender, editora, mesera y traductora. Ha colaborado para revistas como Reverso, Punto de Partida y Cine Premiere. Ha sido parte de las antologías Moscas, niñas y otros muertos (Punto de Partida, UNAM), Río entre las piedras (Paraíso Perdido) y El silencio de los cuerpos (Ediciones B). El triunfo de la memoria es su primer libro en solitario, su primer novela está a punto de aparecer en la Editorial Paraíso Perdido.

*Marco Islas-Espinosa

Islas-Espinosa (Ciudad de México, 1981) es papá, periodista, editor y redactor; edita y publica Cartografía Editorial MX.

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